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Los vuelos y el hotel donde nos alojamos en Ámsterdam

La verdad es que hace ya tiempo que andábamos pensando en salir a dar una vuelta por Europa, concretamente buscábamos una capital, lo malo de Europa es que tienes mucho donde elegir. Roma, París, Londres, Viena, Praga, etc… muchos destinos y poco tiempo como me imagino que os pasará a muchos de vosotros, je, je. Bueno, tras mucho dilucidar nos decidimos por viajar hasta Ámsterdam, destino perfecto por su tamaño para visitarlo a grandes rasgos en 3 días.

Lo primero de todo era buscar un buen vuelo y un buen hotel. Lo del vuelo fue lo más sencillo, nos cuadraron muy bien los vuelos y pudimos salir un viernes por la mañana pronto y volver un domingo a media tarde, esto hacía que pudiéramos tener…. 2 dias y medio! La ida la hicimos con Iberia y la vuelta con Vueling.

Lo del alojamiento fue otra cosa… no teníamos ni idea que el metro cuadrado en Ámsterdam es el más caro de toda Europa, pero si resulta que en el hotel más sencillo de 3 estrellas la habitación costaba 150-200€! Visto que era un poco caro el alojarse céntrico, empezamos a buscar otras opciones, total, si tenía transporte cerca, nos iba a llevar 10 minutos como mucho acercarnos hasta el centro y, si hay una cosa que tiene buena esta ciudad, es que el transporte público es muy muy bueno, tienes continuamente, incluso hasta por la noche gracias a un fantástico sistema de autobuses.

Tras mucho buscar nos decidimos por la zona de Zaandam, a sólo dos paradas de tren de la estación central de Ámsterdam (10 minutos de trayecto). El hotel elegido fue el Best Western Zaan Inn, no me voy a enrollar demasiado en este punto ya que en este artículo hablo mucho más en detalle sobre el hotel, sus características y cómo fue nuestra estancia en él.

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La llegada al aeropuerto de Ámsterdam (Schipol)

Una vez aterrizamos en el aeropuerto de Schipol de Ámsterdam tocaba conseguir llegar hasta el hotel. Lo hicimos usando el espectacular sistema de trenes que tienen montado, salimos caminando de la terminal del aeropuerto casi hasta el final (ojo que 10 minutos no os quita nadie) y nos encontramos con… cientos de personas tratando de comprar billetes hacia sus destinos.

Aeropuerto Schipol de Ámsterdam
Aeropuerto Schipol de Ámsterdam

Vamos con algunos consejos por si vais a viajar en tren por Ámsterdam:

  • La estación de trenes se encuentra casi al final del aeropuerto, seguir andando una vez que aterricéis y seguir los letreros, no tiene pérdida…
  • En la misma estación tenéis una zona donde consutar información, una zona donde comprar billetes y unas máquinas automáticas (amarillas) donde también se pueden comprar los billetes.
  • Ojo con las máquinas que no aceptan billetes, sólo monedas o tarjeta de crédito (y te cobran 0,50 más por usarla).
  • Hay un montón de paneles informando sobre todos los destinos a los que se puede ir y, creedme, hay muchos.
  • Siempre, insisto, siempre hay que validar los billetes antes de subir al tren y después de bajar, en todas las estaciones encontraréis unos palos/barras verticales amarillas donde simplemente al acercar el billete os pitará indicando que se ha validado de forma correcta.
  • El transporte en Ámsterdam es caro, bastante caro al igual que sucede en muchas de las capitales europeas, un billete para ir hasta Zaandam (tener en cuenta que son sólo dos paradas) nos costó 5,5€ viajando en segunda clase.
  • Hay dos tipos de clases de billete, el de primera y el de segunda. La diferencia en precio en importante, ya que, por poner un ejemplo, nuestro billete hasta Zaandam en primera clase valía 3 euros más y la diferencia en calidad no es para tanto. En primera vás en un asiento ligeramente mejor y tal vez con un menor ruido, pero sinceramente, creo que no merece la pena ya que en ambos casos vas dentro del mismo vagón. Nota: los asientos rojos son los de primera clase y los azules los de segunda clase.

Nuestro campamento base durante 3 días: Zaandam

Como bien he comentado antes, el hotel que habíamos elegido estaba a 10 minutos en tren de la estación central de Ámsterdam, a 3 minutos a pie de la estación de tren y a 5 minutos andando de la toda la zona comercial de Zaandam ya que se encontraba justo en el centro, totalmente perfecto!!!

Mapa de Zaandan, Ámsterdam
Mapa de Zaandan, Ámsterdam

Menos mal que teníamos tiendas cerca ya que nos hizo falta comprar una bufanda (la previsión del tiempo no parecía tan baja como al final nos hizo) y un cargador para el móvil.

Tras recorrer esos 5 minutos a pie para llegar a la zona comercial de Zaandam pudimos encontrar todo tipo de tiendas, cafés y restaurantes (por supuesto que coffee shops también) así que como entre una cosa y otra acabamos dejando el hotel a la una, elegimos uno de los sitios de comida rápida que había y así para las dos de la tarde estábamos en la estación central de Ámsterdam preparados para darnos una “paliza” recorriendo la ciudad.

Recorridos por la ciudad de Ámsterdam

Hay una cosa que hicimos el domingo por la mañana y que, de volver de nuevo a Ámsterdam, lo haría de nuevo pero esta vez el día en que aterrizáramos en Ámsterdam y es hacer una de las visitas guiadas a pie que hay organizadas por la ciudad de forma totalmente gratuita y además en español. He escrito un artículo especialmente sobre ello, así que no me detendré en este punto, el artículo completo lo podéis encontrar aquí, os recomiendo de verdad el tour, merece la pena.

Vale, vayamos con lo que visitamos en Ámsterdam. Vaya por delante dos cosas: una, que no entramos en ninguno de los museos (por falta de tiempo ya que preferimos recorrer los pueblos de los alrededores) y otra, que los puntos más turísticos de Ámsterdam se ven fácil en un día a pie.

Día 1, viernes: descubriendo Ámsterdam desde las 14:00

Nuestro punto de inicio fue la estación central de Ámsterdam ya que veníamos de bajarnos del tren que cogimos en Zaandam. La estación central es impresionante, tanto por dentro por su amplitud y por los servicios que ofrece, como por fuera. De verdad, salir fuera, alejaros unos cuantos metros y daros la vuelta, el edificio de la estación es una auténtica locura para la vista y para los aficionados a la fotografía.

Exterior de la Estación Central de Ámsterdam
Exterior de la Estación Central de Ámsterdam

Este punto, la estación central, es el punto de referencia de la ciudad en cuanto a transporte se refiere. Situada junto a la también estación de autobuses, por aquí pasan la gran mayoría de tranvías de la ciudad y tenéis justo al lado las principales compañías que hacen recorridos en barco por los canales de la ciudad.

Nota importante a tener en cuenta: Ámsterdam está absolutamente desbordado de gente que anda en bicicleta, tanto que las bicis tienen preferencia sobre los peatones, así que ojo cuando vayáis por la calle porque será muy habitual cruzaros con cientos de bicicletas (lo que todavía no me explico es como no hay más accidentes entre peatones y bicis).

Justo enfrente de la estación encontraréis la calle Damrak, ésta es perfecta para empezar el recorrido de la ciudad, si la seguís, os daréis cuenta de que es una de las principales arterias de la ciudad, es donde se encuentran los principales puntos de comercio de la ciudad: tiendas, cafés, restaurantes… Mientras seguís andando por esta calle pasaréis delante del mayor y más caro centro comercial de Ámsterdam: el Beurs van Berlage. Estáis avisados, los precios no son para cualquier bolsillo. Un detalle a comentar sobre este centro, en Ámsterdam, al igual que ocurre en muchas ciudades europeas, hay que pagar por ir al baño, pero en este centro comercial, esto es gratis, asi que ya sabéis, si hay que ir al baño, hacerlo aquí que no os van a cobrar.

Exterior del Centro Comercial Beurs van Berlage en Ámsterdam
Exterior del Centro Comercial Beurs van Berlage en Ámsterdam

Seguimos la calle y acabaremos llegando hasta la plaza Dam, super centro neurálgico de la ciudad, la plaza está separada en dos partes por la calle Damrak, a un lado encontraréis el obelisco (considerado monumento nacional) y al otro, el palacio real y la iglesia nueva. No se por qué razón, tienen la manía en Ámsterdan de celebrar muy a menudo una feria en la misma plaza, lo cual está muy bien, no digo que no, pero quita todo el esplendor al palacio y a la iglesia ya que al final sólo se ven los puestos de comida y la noria.

En esta misma plaza Dam es donde vais a encontrar el museo de cera Madame Tussauds y los tours guiados gratuitos que comentaba en un párrafo anterior.

Pasado este punto y siguiendo hacia abajo, la calle cambia de denominación y  nos encontraremos en la calle Rokin donde, tras avanzar como unos 300 metros, nos desviamos hacia la derecha para llegar hasta la plaza Spui y entrar al Begijnhof y visitar asi el complejo residencial más antiguo de la ciudad. Cuenta con dos entradas, nosotros accedimos desde la plaza Spui y en su interior podréis encontrar un amplio patio y dos iglesias, una perteneciente a la parte católica y la otra a la parte protestante.

Salimos del Begijnhof para coger de nuevo la calle Rokin donde visitamos el famoso mercado de las flores de Ámsterdam, es casi imposible no verlo debido al gran número de puestos que hay vendiendo todo tipo de flores (y lo que no son flores.). El mercado está abierto hasta las 20:00 y si que os aconsejo antes de comprar que comparéis en varios de ellos ya que los precios para los mismos productos puede llegan a variar y mucho (lo digo por propia experiencia).

Mercado de las Flores de Ámsterdam
Mercado de las Flores de Ámsterdam

LLegados a este punto decidimos coger la calle que subiendo hacia arriba nos iba a llevar de vuelta de nuevo hacia la estación central, pero, eso si, pasando antes por el barrio chino y por el barrio rojo, dos de los puntos neurálgicos de la ciudad. Con respecto a los canales, no los he mencionado antes ya que en todas partes hay decenas de canales donde parar y hacerte unas fotos increibles, creo recordar a algunos de los guías con los que estuvimos que hay cerca de unos 300 canales, casi nada!

Lo dicho, cogimos camino hacia el barrio chino, poco hay que contar aquí, un par de calles con lo clásico de este tipo de barrios, nada diferente a lo que podáis haber visto en otros barrios chinos de otras ciudades. De aquí al barrio rojo, la verdad es que por mucha fama que le pongan no te lo imaginas hasta que estás allí. Si bien es cierto que lo más llamativo son las chicas que se encuentran en los escaparates, el ambiente es una pasada:sus bares, cafés, locales con una oferta inmensa de espectáculos, sexshops…. vamos, que si quieres no te aburres. Y eso de noche, de dia cuenta con unos canales preciosos y es el lugar donde se puede encontrar la iglesia Oude Kerk asi como unos cuantos restaurantes donde poder comer bien.

Poco a poco íbamos pasando la tarde así que decidimos coger una de las excursiones que ofertan desde varias empresas para pasear por los canales. Encontraréis la mayoría de ellas en los canales que hay junto a la estación central. Una de las empresas ofertaba paseo de una hora por los canales y charla en castellano así que nos decidimos por esa. 16 euros nos costó el paseo a cada uno, pero creo que mereció la pena, tanto el paseo por los canales como la charla te hacen ver la ciudad de Ámsterdam desde otra perspectiva.

Casas Barco en los Canales de Ámsterdam
Casas Barco en los Canales de Ámsterdam

Una vez acabamos el trayecto por los canales se nos iba echando encima la noche, así que decidimos que era un buen momento para ir a cenar, la verdad es que pensamos en coger unas patatas de esas que venden por todas partes y que son muy típicas en la ciudad, pero al final nos pasamos por las calles que hay entre el barrio chino y el barrio rojo y elegimos una hamburgesería que encontramos, la cual, por cierto fue un gran acierto.

Acabada la cena, dimos de nuevo una vuelta por el barrio rojo y ya, totalmente agotados hacia las 22:00  (tener en cuenta que nos habíamos levantado a las 5 de la mañana) nos dirigimos hacia la estación central para coger el tren que en 10 minutos nos dejó en Zaandam, tocaba descansar ya que al día siguiente nos íbamos a ir a visitar los pueblos de los alrededores, en este caso Edam, Volendam y Marken.

Día 2, sábado: visitando los pueblos de los alrededores de Ámsterdam

Segundo día en Ámsterdam, tocaba coger el autobús y desplazarnos hasta los pueblos de los alrededores. Nos amaneció un día bastante frío y con bastante viento, así que lo primero que hicimos fue ir al Primark que teníamos al lado del hotel para pillar una bufanda y luego ya cogimos el tren para llegar hasta la estación central de Ámsterdam.

Una vez allí, “simplemente” hubo que seguir las señales hasta llegar a la estación de autobuses (y digo simplemente porque el paseo fue bueno, hay una tirada desde los andenes hasta los autobuses). Lo mejor de la estación es que la frecuencia de autobuses es muy buena, lo peor, que no hay ni dios a quien preguntar, así que no nos quedó otra que ir preguntando a todo conductor de autobús al que pillábamos por banda.

Mapa de los Pueblos de la Waterland en Ámsterdam
Mapa de los Pueblos de la Waterland en Ámsterdam

Tengo que reconocer que la gente fue muy amable y todos nos contestaron con la información que necesitábamos. Por cierto que si vais a hacer como nosotros y salis por los alrededores en los autobuses que sepáis que hay un abono que por 10€ te vale para viajar todo el día, pudiendo montar en cualquiera de los autobuses (hay dos compañías, uno con autobuses de color amarillo y otra con los autobuses de color rojo), lo que cambia de estas compañías es la frecuencia con la que operan. La tarjeta abono en cuestión es la waterland (os dan cuando la compráis un mapa para saber los pueblos dónde se puede usar), en esta web http://www.localbus.nl podéis encontrar toda la información al respecto.

Además, os podéis descargar una aplicación para el móvil que te cuenta lo mejor de cada pueblo y cómo ir de uno a otro, eso si, hace falta conexión a internet y para eso se lo han currado de verdad, todos los autobuses llevan wifi gratuita y unos paneles informativos que ya los quisiéramos en España!!!

Primera parada: Edam

Pillamos el autobús rojo número 314 para ir hasta Edam desde la estación de autobuses junto a la Central, teníamos 40 minutos de trayecto (fue el más largo de todos los trayectos en bus) pero como acabábamos de empezar la jornada no se nos hizo nada pesado.

Tengo que reconocer que este pueblo me encantó desde que llegamos a su entrada, básicamente lo que hay que ver y hacer en este pueblo es pasear por sus calles y disfrutar de la tranquilidad de un pueblo que, por cierto, casi lo pillamos deshabitado. No se si es porque era pronto por la mañana o porque era octubre, pero no encontramos a casi nadie ni en las calles ni en las tiendas. La mayoria de la gente que vimos por allí éramos todo turistas.

Iglesia junto al Puente Lavadizo en las calles de Edam
Iglesia junto al Puente Lavadizo en las calles de Edam

Edam es famoso por su producción de queso, así que nos llevamos uno de recuerdo (que por cierto estaba super bueno) y ya de paso, nos compramos unas aceitunas picantes que estaban de muerte, je, je…

No dejéis de fijaros en los puentes levadizos que hay sobre los canales porque son una auténtica cucada. La visita a Edam en una hora te la haces sin problemas, todo depende de cuántas calles quieras ver, tampoco es un pueblo demasiado grande. Eso si, para los más interesados en este pueblo, al final hay un fuerte del que todavía se conserva su muralla, pero ojo que aviso, hay unos 20 minutos andando desde el centro del pueblo para llegar hasta él.

Segunda parada: Voldendam

Aquí cogimos el autobús amarillo número 110 para ir hasta Volendam desde Edam. Volendam es el más grande de los puesblos que visitamos, mucho más habitado y con muchos más negocios que los otros, nosotros nos dirigimos hacia la zona del puerto (no tiene pérdida!!!), es lo más interesante que vimos, merece la pena recorrer todo lo largo de la recta del puerto visitando sus curiosos puestos donde poder hacer alguna comprea de recuerdo y también sus restaurantes, os recomendamos esta zona para comer.

Paseo por el Puerto Pesquero en Volendam
Paseo por el Puerto Pesquero en Volendam

Nosotros nos la jugamos en un restaurante que vimos que en trip advisor estaba bien recomendado (De Lunch), sobre todo por turistas españoles y no nos equivocamos. Comimos muy bien, la atención fue muy buena, y como esperábamos, estaba lleno de bastantes españoles, parece que nos fuimos los únicos que nos dejamos llevar por los consejos de la red…

La visita en Volendam nos llevó en total como unas dos horas y media entre comer y ver los puestitos. Eran ya las 16.30 y nos dirigimos hacia Marken en el ferry que salia del mismo puerto de Volendam, un trayecto de media horita por el módico precio de 16 euritos de nada… Eso si, las fotos del puerto de Marken desde el ferry son geniales!!!

Tercera y última parada: Marken

Media hora después de salir de Volendam llegamos al pequeño puerto de Marken, el más solitario de los 3 pueblos que visitamos. Tengo que reconocer que no vimos a prácticamente casi nadie, igual el problema es que fuimos en Octubre e imagino que en primavera o verano estará mucho más poblado. Aún así, merece a pena dedicarle media horita y recorres sus calles.

Si tenéis tiempo, podéis visitar la fábrica de zapatos de madera que allí se encuentra. La verdad es que nos hizo un día un poco malo y con bastante frío asi que tomamos un chocolate caliente en alguno de los restaurantes que hay en el puerto, los tienen puestos muy bonitos, os recomendamos hacer una mini parada en uno de estos restaurantes a tomaros algo.

Interior del Pueblo de Marken en Ámsterdam
Interior del Pueblo de Marken en Ámsterdam

Como ya había empezado a oscurecer, decidimos acercarnos hasta la parada de bus de Marken (a la entrada del pueblo) y coger el autobús de vuelta hasta Ámsterdam (unos 25 minutos). Para ello, aquí cogimos el autobús rojo número 316, tener cuidado que la frecuencia de autobuses era cada media hora!

Tras 25 minutos llegamos a la estación de Ámsterdam Central, al igual que el día anterior nos dirigimos hacia las calles que hay entre el barrio chino y el barrio rojo para ver si encontrábamos un buen sitio para cenar. Estábamos agotados, así que fue cenar y coger el tren hacia Zaandam para llegar al hotel y descansar que ya sólo nos quedaba el domingo por la mañana antes de coger el vuelo de regreso a casa.

Día 3, domingo: redescubriendo de nuevo Ámsterdam por la mañana

Tal y como ya he contado anteriormente en este artículo, el domingo por la mañana habíamos contratado una visita guiada gratuita por la ciudad de hora y media que partía de la plaza Dam (aquí tenéis toda la información).

Feria en la Plaza Dam de Ámsterdam
Feria en la Plaza Dam de Ámsterdam

Pocas cosas vimos esa mañana que no habríamos visto en los dos días anteriores, pero si que tengo que reconocer que nos contaron muchas cosas curiosas y desconocidas de cada uno de los sitios por los que pasamos así que al final fue una muy buena idea!

La casa museo de Ana Frank

Lamentablemente no tuvimos tiempo de realizar la visita a la casa de Ana Frank pero no quería despedirme sin un consejo que nos dieron los guías locales: se puede reservar las entradas con antelación en la web, pero la “cola” es de varios meses asi que, si queréis ir y no tenéis las entradas, no perdáis el tiempo en ir a primera hora de la manaña (y comeros fácilmente hora y media de espera para comprar los tickets) e iros a última hora de la tarde. Según nos contaron, es cuando menos cola hay e igual sólo toca esperar 20 minutos. Nosotros no lo comprobamos, pero si nos lo dijeron los guías de allí, por algo sería… 🙂

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