Viaje por la República Checa en el 2008: Praga y Karlovy Vary

Compartir
Iglesia de Nuestra Señora de Tyn en la Plaza Vieja de Praga
Iglesia de Nuestra Señora de Tyn en la Plaza Vieja de Praga

Viaje por la República Checa en el 2008 visitando Praga y Karlovy Vary

Llegamos a Praga tras recorrer en autobús los 300 kilómetros que la separan de Viena . También se puede ir en tren, puesto que hay una línea que conecta las dos ciudades. Volando desde España, en 2-2.5 horas te encuentras en el aeropuerto. Desde allí, de las tres líneas de metro existentes, hay dos que te acercan al centro de la ciudad, la amarilla y la verde (la roja solo pasa por el centro de la ciudad).

Pasamos unos días visitando las dos partes de más encanto de la ciudad, Malá Strana y Staré Mesto. Sobra decir que es una ciudad que no hay que dejar de visitar puesto que deja maravillado a todo el que se acerca a conocerla. Y si de día gusta, de noche ya es algo totalmente espectacular.

Una actividad interesante a realizar, es acudir al Teatro Negro. Es un teatro que se realiza sobre un fondo negro y los actores van vestidos de negro para que no se les vea. Portan diversos elementos fosforescentes con los que realizan la representación. Es muy curioso.

 

Praga: Mala Strana

Torre del Polvorín de Praga
Torre del Polvorín de Praga

Empezamos el recorrido por esta zona de la ciudad situada al oeste del río Moldava. Después de atravesar el río por el Puente de Carlos IV (normalmente está a rebosar de gente, es algo exagerado), nos dirigimos a la calleVinarna Certovka, muy curiosa esta calle, puesto que es tan estrecha que no pasan dos personas a la vez, y para solucionar esto, han puesto un semáforo al principio y la final de la calle para regular el tráfico de peatones. A continuación, nos dirigimos andando hacia la zona del castillo de Praga. Si se quiere se puede subir en tranvía, hay que coger el número 23 (20 coronas). Antes de llegar al castillo, nos paramos a visitar El Loreto, templo barroco dedicado a la virgen. Se encontraba temporalmente cerrado, así que nos conformamos con verlo por afuera. Visto esto, nos dirigimos al castillo de Praga, considerado la mayor fortaleza medieval del mundo, donde pasamos toda la mañana prácticamente. Dentro del castillo, se puede visitar la catedral de San Vito, espectacular donde las haya; merece la pena esperar la impresionante cola que suele haber para ver el interior. A nosotros nos tocó esperar unos 20 minutos, y eso que llegamos a las 10 de la mañana. Dentro de la zona del castillo, también se encuentra el callejón del oro, que debe su nombre a los orfebres que la habitaron en su día. Aquí también se puede encontrar la casa que un día habitó Kafka (es la casita azul).

Praga: Stare Mesto

Tras visitar Malá Strana, le tocaba el turno a la Ciudad Vieja, más conocida como Staré Mesto. Cruzamos por elPuente de Carlos IV, que como siempre, se encontraba a reventar de gente, y nos llevó un ratillo cruzarlo.

Iglesia de Nuestra Señora de Tyn en la Plaza Vieja de Praga
Iglesia de Nuestra Señora de Tyn en la Plaza Vieja de Praga

Hay un montón de pintores y fotógrafos que exponen sus trabajos en el puente, y merece la pena parar un rato a ver su trabajo, y si algo te gusta, comprarlo. Yo me llevé un recuerdo de allí comprado a unos de estos fotógrafos.

Una vez que salimos del puente, nos dirigimos a la plaza del ayuntamiento, donde se encuentra el reloj astronómico, y la iglesia de Nuestra Señora de Tyn. El primero, es de una belleza excepcional, y merece la pena ver el espectáculo de los muñecos dando la hora. Esto ocurre siempre a en punto y hasta la medianoche.

La segunda, es famosa puesto que posee las dos únicas torres gemelas existentes. Ver estas torres de noche es un espectáculo que recomiendo a todo el que vaya por allí. Eso sí, no paréis mucho a tomar una cervecita por esa zona, que nos cobraron por una cerveza en una terraza enfrente del reloj nada más y nada menos que 7 euros.

De aquí ya sólo nos quedaba dirigirnos hacia la Torre del Polvorín, nombre dado puesto que antiguamente era donde se guardaba el polvorín. Es de un color muy negruzco debido a esto último, pero esperar a verla de noche, menudo cambio que da…
Bueno, ya sólo nos quedaba dirigirnos Josefov, el antiguoBarrio Judío, donde contemplar la sinagoga Staronova, la más vieja de Europa y el viejo cementerio donde en incontable la cantidad de tumbas que se pueden encontrar allí.

Visitando Karlovy Vary

Karlovy Vary se encuentra situado a 130km de Praga, y la carretera para acceder hasta allí no es que sea precisamente de lo mejorcito que conozco.
Esta ciudad es conocida como la ciudad de los balnearios, puesto que allí se podemos encontrar hasta 12 balnearios.

Los precios de los tratamientos dependen del balneario que elijamos, pudiendo variar bastante el precio de unos a otros.

Por debajo de Karlovy Vary, pasan unos manantiales naturales que hacen que el agua en algunos sitios alcance la temperatura de hasta 72ºC. De hecho, hay un manantial que cuando sale a la superficie, alcanza el chorro una altura de 12 metros.

Merece la pena acercarse a pasar el día, visitar las tiendas y disfrutar de su gastronomía.

Se puede probar el agua directamente de las fuentes situadas a lo largo del pueblo.
[jbox color=”blue” vgradient=”#fdfeff|#bae3ff” title=”¿Te ha gustado este artículo?”]Pues sólo te pedimos a cambio que por favor lo compartas, en la parte superior del artículo  tienes botones para compartirlo en google plus, facebook, twitter, pinterest, etc…[/jbox]

Viaje por la República Checa en el 2008: Praga y Karlovy Vary
5 (100%) 1 vote