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Breve introducción a Platja d’Aro

Platja d’Aro es un paraíso costero ubicado a 35 km de Girona, en la franja litoral de Baix Empordá y en el mismo corazón de la Costa Brava. Cuenta con una población de 10 mil personas, aunque en los meses estivales pueden observarse picos de 80 y 90 mil residentes, prueba del gran impacto turístico de esta joya barcelonesa. 

Son muchas las bondades de este enclave mediterráneo, donde cada año millones de turistas de todas las nacionalidades se dejan cautivar por su magnífico clima templado, con inviernos moderados y largos veranos que mantienen una temperatura media anual de 22,3 ºC. Como es natural, las incontables playas de esta franja costera cuentan con ‘Bandera Azul’, ‘Q de Calidad’ y otros certificados que atestiguan la excelencia de sus aguas. 

Forman parte de su conjunto las localidades de S’Agaró y Castell d’Aro, de gran valor patrimonial, por lo que la cultura y el legado histórico también se integran en la variada oferta de ocio de Platja d’Aro. Castillos, mercados medievales, festejos e incluso parques acuáticos brindan una experiencia irrepetible para toda la familia.

¿Cómo puedo llegar a Platja d’Aro?

Platja d’Aro, como tantos otros destinos vacacionales, cuenta con innumerables vías de comunicación, que ofrecen un acceso directo, cómodo y casi siempre asequible a la localidad catalana. Para llegar en avión disponemos del Aeropuerto de Girona, a unos 30 km del núcleo urbano. Algo más distantes aunque igual de efectivos son los aeropuertos de El Prat y Perpignam, a 115 km y 120 km respectivamente.

Desde estas ciudades podemos utilizar el autobús no sólo para desplazarnos hasta las costas de Baix Empordá sino también para movernos cómodamente por su entramado urbano, gracias a las numerosas líneas y paradas de que dispone la compañía SARFA. Pero si lo que quieres es viajar de forma rápida y con el máximo confort, el tren será tu mejor alternativa, dado que cuenta con la estación de Caldés de Malavella, a tan solo 18 km de nuestro destino, y la estación de Girona, a menos de 35 km.

Aunque viajar en coche suele ser la opción más recomendada, en Platja d’Aro debemos tener en cuenta algunas consideraciones, como el desproporcionado coste de la gasolina de la Costa Brava o el elevado tráfico de sus calles. Al margen de estos inconvenientes, la autopista AP-7 y la carretera nacional N-II están a nuestra disposición para acceder sin largos rodeos.

¿Qué podemos ver en Platja d’Aro?

Los núcleos históricos de Castell d’Aro y S’Agaró, junto a los innumerables atractivos de Platja d’Aro, componen un verdadero tridente cultural y de ocio que hará las delicias de los más aventureros. Cosmopolitismo, elegancia y belleza paisajística recorren estas tierras para configurar un mosaico imponente.

El Cavall Bernat es un monolito de gran significación, compuesto por roca granítica, que se yergue en uno de los extremos de la Platja Gran de Platja d’Aro. Con unos siete metros de altura, este monumento se remonta al neolítico y con el curso de los siglos se ha convertido en el mayor símbolo de esta población.

El pasado medieval de la región se aprecia claramente en Castell d’Aro, el núcleo más antiguo de la población, que desde 1996 está considerado como ‘Bien de Interés Cultural Nacional’. En sus inmediaciones encontraremos el Castell de Benedormiens, una espectacular fortificación de tres plantas cuyas raíces se hunden en el 1041. En la actualidad acoge salas y exposiciones de arte que sorprenderán a propios y extraños.

Sin abandonar los tiempos de escudos, flechas y espadas, el Mercado Medieval de Castell d’Aro congrega a trovadores, artesanos y otros personajes de época en uno de los eventos más entrañables de la comarca. Tiene lugar en agosto y transforma por completa todas y cada una de las calles de esta localidad girondense.

Cerca de 15 mil personas se dejan cautivar por la Fiesta de la Cerveza de Platja d’Aro para degustar más de 40 variedades autonómicas, nacionales e internacionales. Música, buen ambiente y mejor sabor son los ingredientes de este festejo, que se celebra en la Plaza de Mil·lenari en el mes de octubre.

El Museu de la Nina, enclavado en la Plaza Lluís Companys, es la sede privilegiada de más de 800 muñecas de todos los rincones, de todas las épocas, en un legado impresionante que no te dejará indiferente. Desde 1997, este centro alberga piezas de incalculable valor fabricadas en cerámica, madera, piel, marfil, etc.

Para toda la familia, el Agua Diver es un parque acuático con toboganes, piscina de olas, de hidroterapia y mucho más, donde los pequeños de la casa lo pasarán en grande. En este sentido el Magic Park nos propone un viaje a un mundo donde los coches de choque, las máquinas recreativas y la emocionante noria son los auténticos protagonistas. Hablamos del parque de atracciones con mayor solera del municipio y uno de los más entretenidos.

¿Cuáles son las mejores playas de Platja d’Aro?

Arenales de ensueño, calas exóticas y toda la magia de la Costa Brava encuentran aquí su máxima expresión, con una oferta irresistible para todos los gustos. Y es que Platja d’Aro es una fuente inagotable de diversión que hará las delicias de bañistas y aficionados a los deportes acuáticos.

Con 65 metros de longitud y una elevada afluencia de visitantes, la Cala del Pi es un espacio semi-urbano, enclavado en el extremo meridional de la comarca, que dispone de unas aguas mansas y cristalinas, perfectas para la práctica del snorkel, el buceo y otras actividades. La modestia de sus servicios refuerza el aspecto salvaje, casi virgen, de esta cala. Desde luego, uno de esos rincones que nunca decepcionan.

Premiada con la ‘Bandera Azul’ por la excelencia de sus aguas, la Platja Gran de Platja d’Aro pone a nuestra disposición más de 2.400 metros de arenas doradas, ideales para recorrer sus orillas al atardecer, deleitarse con el kayaking o simplemente tumbarse al sol del mediterráneo. Una maravilla donde, además, reconoceremos los mejores servicios e instalaciones.

La Platja sa Conca, galardonada a su vez con la ‘Bandera Azul’, ofrece unas aguas magníficamente cuidadas y un sustrato de arena gruesa que no te dejará indiferente. Los establecimientos hosteleros, las duchas o los puertos de socorrismo de la Cruz Roja contribuirán a mejorar nuestra experiencia en estas costas.

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