Viaje por Islandia en el 2013

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Cascada de Dettifoss, Islandia
Cascada de Dettifoss, Islandia

Viaje por Islandia en Julio del 2013

@ Fotos y relato de viaje enviado por Antonio Panadero, podéis ver mucho más de él en http://www.flickr.com/photos/tonipanadero/

Ruta por Islandia Julio 2013
Ruta por Islandia Julio 2013

Mi mujer y yo salimos de la Estación del Norte en Valencia dirección Barcelona Sants, desde allí hay una buena combinación de metro hasta el aeropuerto del Prat. Tuvimos un vuelo plácido de 04h: 30min con Vueling. El plan era pasar un día en la capital Reykjavik, alquilar un coche y recorrer la isla a nuestro aire durante dos semanas para acceder y disfrutar de la naturaleza, motivo principal para viajar por Islandia.

Cascadas, glaciares, volcanes, geiseres y pueblecitos pesqueros forman la postal de este destino, que a pesar de no ser precisamente barato, que no lo es (los precios son los propios de Europa del norte, países escandinavos, etc…), permite el acceso libre y gratuito a todos sus magníficos paisajes.  Indicado para amantes de la naturaleza, es habitual cruzarse en la carretera con ciclistas con la tienda de campaña encima recorriendo el país y durmiendo a veces al raso sólo con el saco.

Hay una gran mayoría de turismo de naturaleza, de actividades deportivas al aire libre y de auto caravanas que encuentras en medio de la nada. Islandia es un país extraño a ojos de un viajero sureño, pero absolutamente recomendable, la presencia física se impone y produce profundas sensaciones.

En estas fechas el clima es benigno (10º – 12º grados de temperatura media) y además dispones de muchas horas de luz  debido al sol de medianoche. En un mismo día suele alternar el sol, con las nubes y casi siempre la lluvia. Islandia da la sensación de ser un país absolutamente seguro sin atisbo de delincuencia.

 

 

LLEGADA a REYKJAVIK.

Llegamos a las 01:30 h al Aeropuerto Internacional de Keflavík, aeropuerto más grande de Islandia y el principal para transporte internacional. Está situado cerca de la ciudad de Keflavík, a unos 50 kilómetros de la capital.  Sobre las 02:00 h estábamos en la cabaña individual donde dormimos en un hostel cercano al aeropuerto ya casi amaneciendo. Motel Alex  Guesthouse  Adalgata 60, 230 Keflavík. Los desayunos suelen ser buffet libre formado por café y zumos, algo de bollería y una variedad de fiambres y fruta. Nada excepcional pero suficiente para coger fuerzas.

REYKJAVIK.

Al día siguiente desayuno en el Motel Alex  y autobús desde el aeropuerto al  4th Floor Hotel  Laugavegur 101, 101 Reykjavik (140 euros) de Reyjkavik.

Iglesia Hallgrimskirkja de Reykjavik
Iglesia Hallgrimskirkja de Reykjavik

El servicio del guesthouse incluía servicio minivan de recogida y vuelta al aeropuerto que apenas estaba a 5 minutos. Una vez encontramos varias compañías de autobuses y taxis, las primeras más económicas. También aprovechamos para cambiar algo de dinero, aunque se puede pagar todo absolutamente con tarjeta de crédito. En una hora estábamos en la estación de autobuses y de allí hasta el hotel en minivan.

Teníamos reservado sólo una noche. El hotel 4th floor es un alojamiento moderno, céntrico y  con conexión Wi-Fi gratuita.

Reykjavik es una ciudad pequeña, limpia, de casas bajas pintadas de colores con una chapa metálica como exterior, acogedora, pero cara. Los precios son altos en general. Una cerveza en un bar a partir de ocho euros. Hay variedad de pubs y hostels para mochileros con bastante ambiente y buena música, el frío y la lluvia en la calle, convierten en una buena opción escuchar música en directo con unas pintas, si el bolsillo lo resiste.

También se puede aprovechar las  happy hours que hay en la gran mayoría. Además todos tienen Wifi gratis. Muchos pubs tienen carteles en la puerta anunciando el horario de 2×1 o del concierto. Además están los típicos pubs irlandeses e ingleses  de cualquier ciudad.

La mayoría de la gente que encontrarás por estos sitios, son estudiantes, Erasmus, turistas, mochileros, gente joven en general. Dormir o comprar recuerdos tampoco sale barato.

Destaca la iglesia Hallgrimskirkja, es el edificio más alto de todo el país, de una robustez llamativa, desde el campanario se tiene una magnífica vista panorámica de Reykjavik y sus alrededores si las nubes no lo impiden, cosa habitual. Delante se encuentra la estatua de Leif Eriksson, hijo del famoso Erik el Rojo. El ambiente de la ciudad se concentra en la calle peatonal Laugavegur y su continuación tras cruzar al lado oeste de la ciudad.

Esta zona está llena de bares, restaurantes  y tiendas. La gastronomía no es el punto fuerte, sus platos tradicionales proceden de la herencia vikinga: ahumados, pescado seco con mantequilla, algo de fiambre de cordero y tiburón fermentado con fuerte olor y sabor a amoniaco. El resto son platos que puedes encontrar en cualquier lugar, pasta, carnes, hamburguesas, pescados, a destacar el salmón.

Se forman grandes colas en los puestos callejeros de perritos calientes. Comimos en el Café Loki Lokastigur 28 | 101 Reykjavík. Está situado justo en frente de la iglesia, y puedes degustar un plato combinado de comida típica islandesa junto a la ventana del segundo piso con unas bonitas vistas.

Nada destacable más allá de la satisfacción de haberlo probado (sopa + plato + cerveza sobre 25 euros por persona)

Pasamos un día lluvioso por la ciudad. Al llegar al hotel a las doce de la noche tuvimos que correr las cortinas para evitar que entrara la claridad. Anochece alrededor de las 00.30 h y sobre las 02.30 h ya está amaneciendo.

REYJAVIK-PINGVELLIR-GULLFOSS-GEYSIR-SELJALANDSFOSS-SKOGAFOSS-VIK. (350 KM APROX.)

Tras desayunar en el hotel alquilamos un coche con Hertz  para nueve días (800 euros), hay gran variedad de oferta de coches de alquiler en la misma ciudad, algunas con precios más asequibles, pero dado el estado de algunos caminos nos decidimos por una empresa  de garantías. Además alquilamos un Toyota Yaris, un modelo básico muy alejado de lo que sería un todoterreno. La gestión la realizamos desde Valencia. Con el sol sobre nosotros por primera vez en el viaje, salimos de Reykjavik con destino Vik (280km). La red de carreteras de Islandia sólo cuenta con unos pocos km de autopista en la circunvalación de la capital, el resto de la isla está  rodeada por una carretera principal de un solo carril  llamada R1 o Ring road.

Uno de los muchos géiser que hay por Islandia
Uno de los muchos géiser que hay por Islandia

No obstante la conducción es fácil, debido sobre todo al poco tráfico, y a que el volante está en el mismo lado, ¡gracias a Dios! Cuidado con los límites de velocidad (90km/h para toda la isla como norma general) y  los radares, sobre todo en la cercanías de la capital. Es curioso pero en las gasolineras sólo se puede pagar con tarjeta de crédito y en el mismo surtidor, nadie te pone la gasolina ni te cobra. Cuando abandonas la R1 encuentras carreteras de gravilla y sin asfaltar, siendo aconsejable un 4×4 aunque no imprescindible.

Nos dirigimos en primer lugar hacia el noroeste, por una carretera interior al Parque Nacional de Thingvellir, patrimonio de la Humanidad. Este valle es uno de los lugares históricos más importantes de Islandia. Sede del antiguo parlamento vikingo al aire libre y donde puede observarse ruptura entre las placas tectónicas de los continentes europeo y norteamericano. Un bonito sitio pero no muy espectacular, tiene más peso histórico que turístico. Cerca de allí se encuentra la  zona de Geysir, con el géiser Strokkur situado en el valle de Haukadallur. Fuente de agua caliente original que da el nombre al reto de geiseres del mundo. Tienes que esperar varios minutos entre chorro y chorro, alcanza una altura considerable.

Para acabar con el llamado círculo de oro nos dirigimos hacia la cascada de Gullfoss (cascada Dorada) situada en el cañón del río Hvítá  y una de las atracciones más populares del país.  La cascada es sorprendente por el caudal de agua y el enclave donde se encuentra. Puedes acercarte al borde mismo tras una pequeña caminata. A estas alturas una lluvia fina nos acompaña hasta las costas de Vik.

De camino a esta ciudad  vemos el Cráter Kerid, único sitio en el que pagamos en toda Islandia. Más al sur, ya cerca de la costa están las bonitas cascadas de Seljalandfoss  y Skogafoss. La primera está situada en lo que antiguamente eran los acantilados y permite pasar por su interior, detrás de la cortina de agua. Skofagoss es un torrente vertical de agua, la vimos muy rápido por la intensa lluvia. Nos sorprendió que mientras nosotros no salimos casi del coche para ojearla, había bastantes tiendas de campaña instaladas por los alrededores a pesar del mal tiempo, y la lluvia.

Llegamos a Vik a última hora de la tarde, conseguimos la última habitación en el Puffin Hostel  Víkurbraut, 870 Vík. (Alrededor de 100 euros)

Al parecer el hotel estaba lleno y en el segundo edificio había habitación con baño compartido, pero sin sabanas, sólo colchón para poner el saco encima. Tras hablar con la dueña nos cedió amablemente unas sabanas. Esa misma noche desde el ordenador del hall reservamos un trekking por el glaciar Skaftafell para el día siguiente.

VIK-GLACIAR SKAFTAFELL- LAGUNA GLACIAR JOKULSÁRLÓN -HOFN (300 km aprox.)

Tras un buen desayuno la primera parada fue en los fabulosos acantilados de Dyrholaey  y  sus playas de arena negra. En estas costas hay acantilados formados  por columnas de basalto negro que sorprenden por su geometría y originalidad.

Acantilados de Dyrholaey
Acantilados de Dyrholaey

Tenemos por delante dos horas de coche por un paisaje monótono e idéntico salpicado de ovejas y caballos. Al acercarnos al parque nacional de Vatnajökull  podemos ver desde la propia carretera las inmensas lenguas de hielo del glaciar. Para realizar el trekking de dos horas tan sólo necesitas unas botas de montaña que te dan el sitio y crampones para andar sobre el hielo que ellos mismos te colocan. En un grupo de diez personas salimos en furgoneta hacia el glaciar junto al guía, que entre otras cosas nos cuenta que el camino de tierra por el que hemos accedido lo hizo la productora de Juego de Tronos para transporte de material y actores al rodaje del año pasado. Caminar por el glaciar es una estupenda experiencia más ruidosa de lo que pensábamos. Debes ir clavando y pisando fuerte con los crampones sobre el hielo.

Tras volver, seguimos camino hasta la laguna glaciar de Jökulsárlón. Un lago con salida al mar donde hay flotando icebergs de hielo procedentes del glaciar.

Hofn es una ciudad muy pequeña situada en una laguna marina y puerta de entrada a los fiordos del este. Reservamos habitación en el  Höfn Inn Guesthouse  Vesturbraut 3, 780 Höfn.

En el puerto había un concierto al aire libre con los músicos arriba de una barcaza de pesca, pero la lluvia nos hizo desistir de quedarnos.

HOFN-FIORDOS-HENGIFOSS-EGILSSTADIR (250 KM APROX).

Cascada de Hengiffos, Islandia
Cascada de Hengiffos, Islandia

Volvía a lucir el sol fuerte por la mañana, y eso nos permitió disfrutar durante el trayecto por carretera de los increíbles fiordos que llegan hasta el mar.

Algún pueblo pesquero y dejamos el camino principal para visitar  Hengiffos, hay que subir una montaña durante casi una hora para ver esta cascada de 118m de altura y sus columnas de basalto hexagonales muy llamativas.

De nuevo comienza a diluviar y bajamos al coche para seguir hasta Egilsstadir a ver si encontramos hotel.

Esta ciudad no tiene nada de especial, simplemente fuimos a cenar un delicioso salmón.

No me acuerdo del nombre del restaurante, pero no hay otro y la ciudad tiene cuatro calles, así que no es difícil de encontrar.

Dormimos en el Guesthouse Ormurinn  Fagradalsbraut 9, 700 Egilsstadir.

EGILSSTADIR-DETTIFOSS-HUSAVIK

Cascada de Dettifoss, Islandia
Cascada de Dettifoss, Islandia

Empezamos el día nuevamente con sol, la carretera discurre por un paisaje anaranjado y desértico culminado por algunos volcanes. Tras abandonar la R1, la carretera de gravilla empieza a complicarse con multitud de baches y piedras, además hay que tener cuidado de no atropellar a las ovejas que de vez en cuando se cruzan o están paradas en medio del camino.

La cascada de Dettifoss  y el cañón que la rodea son espectaculares.

Llegamos al mediodía a la bonita ciudad pesquera de Husavik, las terrazas con vistas al mar estaban llenas de gente comiendo al sol. Antes de buscar hotel nos fuimos a comer al Restaurante Salka unas deliciosas gambas, unos mejillones y algo de pescado, todo buenísimo.

Allí mismo hicimos dos reservas para el avistamiento de ballenas. Husavik está lleno de compañías para excursiones en barco, pero ésta es nueva y tiene precios más competitivos. Unos cuarenta euros por persona, tres horas. Salimos a las 20.00 h, la luz del atardecer era espectacular, en el barco sólo éramos seis personas, enseguida vimos ballenas azules desde muy cerca, con el agua completamente calmada y una luz crepuscular la experiencia fue estupenda.

Tras un refrigerio volvimos a las 23.00 al puerto.

LAGO MYVATN-GODAFOSS-AKUREYRI (220 KM APROX.)

Cascada de Godafoss, Islandia
Cascada de Godafoss, Islandia

Esta zona  es famosa por la variedad de cráteres y formaciones volcánicas que ofrecen un entorno lunar. Visitamos la zona y decidimos subir por la ladera del increíble cráter Hverfjall.

Llegamos a la cascada de Godafoss o cascada de los dioses, la más espectacular de todas en mi juicio.

Seguimos camino a Akureyri, la segunda ciudad más grande de Islandia  es bastante animada, tiene oferta hotelera y es punto de partida para contratar paquetes de excursiones por la zona.

Dormimos en el Guesthouse Akureyri  propiedad del hotel del mismo nombre donde entramos a preguntar precios, y que se encuentra en la calle peatonal Hafnarstraeti.

El establecimiento ofrece habitaciones funcionales (entre 80 y 90 euros) con  baño privado o compartido por un precio muy inferior al de los hoteles. Decididamente el alojamiento es bastante caro en Islandia.

AKUREYRI-SAUDARKROKUR-BLONDUOS (180 KM APROX.)

Por la mañana y con un tiempo horrible fuimos a la casa de Papa Noel situada a poca distancia de la ciudad, una lástima porque no estaba, pero de todas formas dejamos la carta en el buzón.

Granja-museo Glaumbaer en Islandia
Granja-museo Glaumbaer en Islandia

Ya en dirección hacia Saudarkrokur está la granja-museo Glaumbaer, una casa de campo vieja de tejados de tierra y césped, parece ser que se hacían de esta forma durante siglos.

Ambientada en el siglo XVI reproduce el estilo de vida de esa época, se accede a su interior para ver todos los departamentos por dentro, cocina, cuartos, etc…

Hay que pagar entrada a unos jóvenes disfrazados de época. Nosotros nos dimos cuenta a la salida y como nadie nos había dicho nada, es cuestión de confianza, invertimos el dinero de la entrada en una cerveza en Saudarkrokur, no hubo mala intención. También hay una casa de té con una decoración muy de la época.

Saudarkrokur es un pequeño pueblo pesquero de vistazo rápido. Llegamos a Blonduos y cogimos una habitación en el Kiljan Guesthouse Adalgotu 2, Blonduos.

Es una casa particular al lado de la costa cuya dueña es una simpática polaca. Conseguimos encontrar un sitio donde cenar y pedir un par de pizzas. Sin ningún interés especial pasamos la noche en Blonduos.

BLONDUOS-STIKKYI- GRUNDARFJÖRDUR (200 KM APROX.)

Cada vez las crónicas diarias son más cortas, el lado oeste de la isla ofrece menos alternativas, los pueblos son muy pequeños y casi sin gente por la calle, se cena pronto y a las nueve de la noche sólo puedes irte a tu habitación a leer un libro. Stikky es una localidad pesquera muy bonita punto de embarque de los ferris que van a los fiordos del oeste del país. A estas alturas hemos recorrido cerca de 2.000 km en el coche por caminos de todo tipo, con lluvia, nieve, niebla o una combinación entre cualquiera de ellas. Decidimos pasar tranquilamente la tarde en el centro museo de atención al turista de Grundarfjordur  tomando un café con leche y leyendo. Luego tras un breve paseo por el pueblo para ver la montaña de origen volcánico Kirkjufell, hicimos noche en el pueblo en un guesthouse.

VUELTA A REYKJAVIK

Regresamos a la capital pasando por los pueblos cercanos de Akranes y Borgarnes donde paramos a comer. Habíamos llegado dos días antes de lo previsto, empezaba el fin de semana y estaba lleno de turistas. Nos acercamos al Centro de Información para turistas situado en la calle Adalstraeti  para intentar reservar un guesthouse. Estuvo difícil, poco sitio y precios muy altos, al final dormimos dos días en un sofá-cama en una casa estupenda en el centro por 70 euros la noche tras negociar con el dueño. Era la casa donde vivía su padre, con tres alturas, teníamos baño para nosotros y una ducha en el piso de arriba. Simpáticos pero discretos conocimos ocasionalmente a parte de la familia.

Blue Lagoon, Islandia
Blue Lagoon, Islandia

Aprovechamos para ver cosas pendientes del primer día como el Harpa, que es un centro de conferencias y conciertos, moderno y transparente debido a sus paredes de vidrio. La entrada es gratuita. También visitamos en Reykjavik  Art Museum (12 euros por persona)   HAFNARHÚS Tryggvagötu 17, 101 Reykjavík. Las exposiciones de Hafnarhús se enfocan al arte contemporáneo.

Aprovechando que todavía teníamos el coche al día siguiente nos acercamos hasta la Blue Lagoon, a unos 50 km de Reykjavik en dirección al aeropuerto. Blue lagoon es un Spa artificial situado en un campo de lava, las aguas proceden de una planta geotérmica cercana. Tiene cascadas de agua caliente, saunas, cafetería, restaurante y barras en la propia agua. Al entrar te ponen una pulsera según los servicios por los que hayas pagado, albornoz, masajes, etc… El precio ronda los 40 euros y goza de gran número de visitantes, muchos atraídos por los beneficios medicinales del agua. Cuidado con el pelo largo sobre todo en las chicas, aunque hay duchas para antes y después del baño y dispensan acondicionador de pelo, este se queda como “un estropajo” en  palabras textuales.

El último día devolvimos el coche y cogimos el servicio de bus hasta el aeropuerto que sale desde el edificio Harpa y que se puede reservar en los centro s de atención al turista o comprar en el mismo momento.

Había llegado el momento de volver a casa, de doce a quince días es tiempo suficiente, nos vamos con la sensación de haber visto casi todo lo importante de la isla, ballenas, glaciares, cascadas,  quizás algún elfo. Nos hubiera gustado poder ver las auroras boreales, pero se producen en invierno, así que tendremos que volver algún día.
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